256 muertos en las carreteras catalanas en 2018, 16 más, en un año viario negro

PURI CARO

  • Los atropellos han subido un 240% en 2018 (17) respecto a 2017 (5) especialmente arrollamientos a conductores que han sufrido un accidente en carretera.
  • La demarcación catalana de Tarragona es donde más han aumentado los accidentes mortales en 2018, un 70%, de 23 a 39 de 2017 a 2018.
  • Los mayores de 74 años supusieron 23 de las 185 víctimas mortales registradas en vías interurbanas.

Control de alcoholemia.

La red viaria catalana registró en 2018 un 7% más de víctimas mortales en accidentes de tráfico respecto a 2017 y un 8% más de siniestros mortales. Se contabilizaron 229 accidentes de tráfico con el resultado de 256 fallecidos (en 2017 fueron 240), según el análisis de la siniestralidad en las carretera urbanas e interurbanas catalanas que han presentado este jueves el conseller de Interior, Miquel Buch, el director del Servei Català de Trànsit (SCT), Juli Gendrau, y el comisario jefe de la Comisaría de Movilidad de los Mossos d’Esquadra, Joan Carles Molinero.

La zona interurbana registró 159 accidentes con 185 muertos y en zona urbana perdieron la vida 71 personas en 70 siniestros viarios. En interurbana, los siniestros con más de dos muertos subieron el 36%, de 14 a 19.

La demarcación catalana de Tarragona es donde más han aumentado los accidentes mortales en 2018, un 70%, pasando de 23 en 2017 a 39 el año pasado. Las víctimas mortales en carreteras interurbanas en Tarragona se dispararon un 52%, de 29 en 2017 a 44 en 2018. Sobre todo, tres redes viarias han concentrado la mayor cifra de choques con más de una víctima mortal en esta provincia: la N-340, con 14; la A-7 con 6 y la AP-7 con 12.

Buch habla de “homicidas viarios”

El conseller Buch ha querido remarcar que se puede hablar de “homicidas viarios” teniendo en cuenta factores analizados, como el del incremento del 30% de los fallecidos en accidentes con solo un vehículo implicado, hecho que puede implicar la presencia como causas del siniestro de una velocidad excesiva, de una distracción del conductor o de presencia de alcohol y drogas en su organismo.

Gendrau, máximo responsable del SCT, ha querido remarcar que este balance negro en las carreteras se produce en un contexto de aumento de la movilidad en los últimos años, coincidiendo con la salida de la crisis económica. En 2018, la movilidad aumentó un 2%, alcanzando un nivel similar al previo a la crisis.

Los atropellos se disparan un 240%

Por tipo de accidentes, los atropellos han subido un 240% en 2018 (17) respecto a 2017 (5). Este aumento tan significativo tiene que ver, mayoritariamente, con arrollamientos en carreteras a conductores que han sufrido un accidente con su vehículo y que no señalizaron suficientemente bien con chaleco reflectante o con señales en la calzada, lo que indica una “actitud negligente”, en opinión de Buch.

En menor medida, estuvieron vinculados con cruces de vías interurbanas por parte de peatones. También se han disparado las salidas de vía un 54%, de 39 a 60, del total de 185 víctimas mortales en vías interurbanas.

Crece la mortalidad entre mayores de 74 años

Otro incremento significativo de la mortalidad en vías interurbanas lo han protagonizado los mayores de 74 años, que fueron 23 de las 185 víctimas registradas. En 2017 supusieron 7 de las 168 víctimas mortales. De los 23 fallecidos el año pasado 14 fueron conductores, seis pasajeros y el resto transeúntes. Los siniestros en los que se vieron implicados se produjeron sobre todo en la franja de tarde.

Relajo en el uso del cinturón

Buch ha querido destacar igualmente que entre los fallecidos y heridos en la carretera en los últimos ocho meses de 2018, desde la puesta en marcha del plan de contingencia viaria del SCT y Mossos, 200 no llevaban puesto el cinturón de seguridad en el momento del accidente, un 2,72% del total. El comisario Molinero ha indicado que han detectado “una relajación en el uso del cinturón especialmente por parte de los pasajeros que viajan en la parte trasera de los vehículos”. Además, 322 conductores dieron positivo en las pruebas de alcoholemia tras el siniestro, casi el 4%.

De los 1.348.642 expedientes sancionadores en materia de tráfico de 2018, el 77% se debieron a exceso de velocidad (1.036.992); un 1% (14.633) tuvieron relación con el alcohol (9.637) y las drogas (4.996) y un 1,7% con el uso indebido del teléfono móvil u otros sistemas de comunicación (22.429). Hasta 11.587 se debieron a no llevar puesto el cinturón.

6 nuevos radares y vehículos policiales camuflados para contener la siniestralidad

El comisario Molinero anunció la instalación a lo largo de 2019 de seis nuevos radares en diversos puntos de la red viaria catalana, los cuales no ha querido desvelar, para luchar contra las cifras negras de accidentes y víctimas mortales. También entrarán en funcionamiento otros cuatro radares de tramo en la C-16 en Cercs en ambos sentidos de la marcha, la A-2 en Argençola-Jorba en ambos sentidos, la A-2 en Sant Vicenç dels Horts-Pallejà en sentido Lleida y en la C-31 en Badalona, en ambos sentidos.

Otras medidas que han previsto de cara a este año la puesta en marcha de vehículos espías dotados de elementos tecnológicos, la potenciació de los radares móviles y la puesta en marcha, tras año y medio parado, del helicóptero de tráfico.

El SCT ha hecho llegar a la Dirección General de Tráfico una serie de propuestas relacionadas con la Ley de Seguridad Viaria, como clases teóricas obligatorias para obtener el carnet de conducir y prácticas obligatorias de circulación por diferentes tipos de vías; formación en reciclaje para todos los conductores, incluidas las personas mayores; una evaluación psicofísica para conductores reindicentes en las infracciones y retirar seis puntos del permiso en lugar de tres por el uso indebido del móvil mientras se conduce.

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