Se congela el precio del transporte público en el área de Barcelona pese a que el Govern no está de acuerdo

CARLA MERCADER

  • Las tarifas actuales se mantendrán en 2019 después de que así lo haya decidido el consejo de la ATM.
  • La Generalitat critica que eso obligará a aplicar medidas de contención en el plan de mejora del servicio.
  • El Ajuntament pide que se apoyen las cuentas estatales para que no sea necesario recortar en avances.
  • El AMB, como el Consistorio, celebra la congelación y también reclama dar soporte a los presupuestos.

Tarjeta T10 del metro de Barcelona

Las tarifas del transporte público en el área metropolitana de Barcelona se mantendrán el año que viene, es decir, la tarjeta T-10 de una zona seguirá costando 10,20 euros; la T-50/30, 43,50; la T-70/30, 60,90; la T-mes, 54; y el billete sencillo, 2,20. Así lo ha decidido este jueves el consejo de administración de la Autoritat del Transport Metropolità (ATM), integrada por la Generalitat, el Ajuntament de la capital catalana y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), aunque el Govern, partidario de subir los precios, se ha mostrado contrario a la decisión.

El conseller de Territori y Sostenibilitat, Damià Calvet, ha afirmado que el ejecutivo catalán defendió aumentar las tarifas una media de un 2% y ha lamentado que su congelación supondrá que la ATM deberá presentar en enero «medidas de contención del plan de mejoras del transporte público y de control de costes de todos los operadores».

Y es que según Calvet, si no se aprueban los presupuestos estatales, con los que el Gobierno destinaría 40 millones de euros más al transporte público de Barcelona en base a un acuerdo entre PSOE y Podemos, la Generalitat deberá aportar 25 millones de euros que no se podrán emplear para ofrecer un servicio más bueno. El actual, sin embargo, ha asegurado el conseller, no se reducirá.

Calvet ha calificado de «error» y de «imprudencia» la decisión del consejo de administración de la ATM de mantener los precios y ha dicho que una subida de la T-10 de tan solo «25 céntimos» ya hubiera permitido no aplicar políticas de contención en el plan de mejoras, que ha considerado «muy importante». No únicamente para atender mejor al usuario, ha dicho, sino también porque «nació por el empeoramiento de la calidad del aire y la amenaza de una multa por parte de Europa». «Estamos hablando de la salud de las personas», ha dicho.

Por otro lado, ha apuntado que es «poco creíble» un escenario en el que se aprueben los presupuestos y en el que estos incluyan «una partida de incremento de la aportación del Estado a la ATM» y se ha remitido a que el Gobierno debería haber aportado 25 millones de euros este año para el transporte público y no lo ha hecho.

Por su parte, la regidora de Mobilitat del Ajuntament de Barcelona, Mercedes Vidal, ha celebrado que se congelen las tarifas, algo para lo que llevaba tiempo presionando el equipo de Colau. «No tiene por qué haber un incremento en 2019 porque el Gobierno ha previsto una mejora sustancial del transporte público y es el Estado el que tiene que mover ficha», ha afirmado, y ha exigido «un esfuerzo extra» de las otras administraciones para buscar financiación para mejorar el transporte. «El Ajuntament ya ha subido su aportación un 80% desde 2010», ha señalado. Además, ha añadido que lo que no se puede hacer es pedir ese esfuerzo al ciudadano.

Y preguntada por la posibilidad de que no se aprueben los presupuestos, ha respondido que «los partidos que no los apoyen son los que deben explicar por qué no se consigue el dinero» para el transporte público.

El vicepresidente de movilidad y transporte del AMB, Antoni Poveda, también ha valorado positivamente el mantenimiento de los precios de 2018 y ha reclamado a las administraciones defender las cuentas estatales. «Ahora es más necesario que nunca dar apoyo, por la vía de los presupuestos del Estado para 2019, a unas mejores aportaciones que están previstas para el transporte metropolitano de Barcelona», ha afirmado.

Según lo decidido en el consejo de administración de la ATM, la Generalitat destinará 452 millones de euros a este servicio en 2019; el Ajuntament, 177; el AMB, 160; y el Estado, 134 millones.

El autobús, un 244% más caro que en Lugo

Según un estudio que ha presentado este jueves la organización de consumidores Facua tras analizar 38 ciudades españolas, hay una diferencia del 243,7% entre el billete sencillo de autobús urbano más barato, en Lugo (0,64 euros), y el más caro, en Barcelona (2,20 euros).

El informe también revela que la media de España es de 1,26 euros, casi un 8% más que en 2017, y que viajar en bus cuesta actualmente una media de 0,78 euros si se usa un bonobús o una tarjeta recargable de transbordo.

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