Servicios por los que distinguirás a una inmobiliaria de calidad

Es indudable que se pueden encontrar un gran número de inmobiliarias en todas las ciudades y poblaciones de España pero lo cierto es que no todas son capaces de ofrecer un servicio de calidad que se ajuste a las necesidades y exigencias que pueden estar vigentes en el mercado de la vivienda actualmente. A continuación, detallamos algunos de estos servicios que, precisamente, se caracterizan por dar un verdadero valor añadido al servicio que se ofrece y de calidad.

Adelantar meses de alquiler

Para tener total tranquilidad sobre el pago del arrendamiento de la vivienda nada como contar con unos meses de adelanto y si la cantidad de meses es alta, mucho mejor. Por ejemplo, a través de Quasim Real Estate, una inmobiliaria con más de 10 años de experiencia en el sector, podrás tener nada menos que un adelanto de 36 meses del alquiler al propietario con el que anticiparte a posibles riesgos.

A través de esta fórmula la inmobiliaria se ocupa de todas las gestiones a realizar, posibles cobro, impagos, gestión de incidencias, buscar nuevos inquilinos, etc. Hay que tener en cuenta que, en ningún caso, es un préstamo, por lo que esta fórmula no supone ningún tipo de endeudamiento.

Búsqueda de inquilino solvente

Cuando un propietario alquila su vivienda, ante todo, busca seguridad. Para ello es fundamental solicitar nóminas, declaración de la renta, etc. En definitiva, una serie de datos que te ayudarán a ver si el posible inquilino puede realmente hacer frente de manera cómoda al pago de la mensualidad o si no es así. La búsqueda de un inquilino solvente es una de las tareas más importantes y relevantes al poner en el mercado del alquiler un piso y esto es una tarea de la que se puede encargar una buena inmobiliaria. En definitiva, se le busca un inquilino solvente.

Será la empresa la que se encargue de gestionar todos los trámites

Para que todo esté correcto, nada como que que la empresa se encarga de gestionar todos los trámites. Atender necesidades que puedan surgir al inquilino, búsqueda del propio inquilino, tramitación de pagos, etc. En definitiva, todos los trámites que se requieren al alquilar una vivienda, desde la realización del contrato, colocar el mes de fianza en el Ivima, etc, lo hará la propia inmobliaria.

Tendrás el mejor asesoramiento

Más allá de los puntos arriba mencionados, una inmobiliaria experimentada y de calidad siempre te dará algunas recomendaciones para que tu vivienda tenga una mejor salida en el mercado. Desde aconsejarte sobre rangos de precio a detectar posibles arreglos que habría que hacer para que la vivienda pudiera mejorar notablemente sin tampoco gastar demasiado. Pequeños aspectos que pueden hacer que encontrar al inquilino perfecto sea mucho más sencillo y puedas poner en marcha tu arrendamiento antes.

Dentro de dicho asesoramiento es fundamental revisar los términos de la redacción del contrato y para ello precisamente nada como contar con los servicios de la inmobiliaria. Conocer bien la ley hará que se sepa cuáles son los trámites necesarios para que el alquiler se efectúe de manera segura. Por ejemplo, si vas a alquilar tu vivienda con mobiliario es importante realizar un inventario, hacer fotos a los electrodomésticos, etc.

Sólo así tendrás constancia de cómo dejas la casa para que luego puedas reclarmar, si es necesario, parte de la fianza. En definitiva, se trata de conocer los pasos necesarios para que el alquiler se haga con las máximas garantías y para ello nada como la ayuda de una inmobiliaria experimentada como son en Quasim Real Estate.

Además, en el caso de que quieras acometer ciertas remodelaciones o reformas será la propia empresa la que se encargará de hacerlo, corriendo con los gastos. En definitiva, desde Quasim Real Estate llevarán a cabo todas las gestiones, cobro al inquilino, procedimientos a seguir ante posibles impagos, gestión de incidencias, búsqueda y estudio de nuevos inquilinos.

Te asesorarán sobre la duración del contrato

Recibirás asesoramiento sobre los tipos de contrato de alquiler y su duración. Dicho periodo de arrendamiento debe ser pactado de antemano por  ambas partes. Si no se realiza esto, por defecto, el contrato tendrá una validez de cinco años.

Transcurrido este tiempo si ninguna de las partes notifica a la otra que no quiere renovar, automáticamente se irá renovando año a año. Se puede realizar un contrato de una duración de un año o incluso menos pero es vital determinarlo porque, de lo contrario, tendría una validez, como decimos, de cinco. En cualquier caso sí hay un periodo que es de obligado cumplimiento y son seis meses. En el caso de que una de las partes quiera incumplirlo se podrá solicitar indemnización.