Una temporada con preaviso

Después de perder de manera inesperada la final de la Supercopa, los culés defenderán con la mayor ambición posible sus títulos de ACB y Copa del Rey, buscando esa tercera Euroliga que sin duda es su gran objetivo de la temporada.

El Barcelona afronta la nueva temporada 2021-2022 con la clara intención de volver a reinar en la mayor cantidad de competiciones posibles. Eso sí, cuenta ya con el primer infortunio del curso, la derrota en la final de una Supercopa Endesa que sigue siendo de gran maldición para los azulgranas.

Los culés llegaban a ese primer título de la campaña sabiéndose superiores al resto. Y así lo hicieron notar en gran parte del torneo, derrotando con suma maestría al Valencia Basket en semifinales (87-68) y disfrutando de una ventaja de hasta 19 puntos sobre el Real Madrid en la final. Sin embargo, el título se escapó de manera incomprensible, lo que da alas a los blancos, que un año después vuelven a saborear el triunfo, además de sembrar algunas dudas en el referente español del baloncesto en la actualidad.

Viniendo de una campaña casi insuperable, en la que el Barça firmó el doblete de Copa del Rey y Liga Endesa, además de llegar a la final de la Euroliga, la exigencia vuelve a crecer para los de Sarunas Jasikevicius, que ven cómo su papel en la máxima competición continental es de favorito y uno de los equipos con mejores promociones de baloncesto en Europa, donde su nombre está señalado como futuro aspirante al trono de cualquier campeonato que dispute.

Un proyecto sólido y de continuidad

La continuidad de un proyecto sólido, ya con el segundo año de Saras al mando, y con las figuras de Brandon Davies, Cory Higgins, Nikola Mirotic o Nick Calathes otra vez juntas son los principales argumentos para los títulos del equipo. Pero es que, además, le han unido otras piezas que podrían ser muy relevantes en el juego, gente del tipo que le gusta a Jasikevicius y que conocía del Zalgiris Kaunas como son Rokas Jokubaitis y Nigel Hayes, que completan una de las plantillas con más fondo de armario de Europa.

A partir de ahí, los azulgranas tendrán que saber encontrar un camino de regularidad en la ACB que les conduzca como mínimo a las dos primeras plazas, para evitar unos posteriores cruces en los playoffs en los que no cuente con el factor cancha.

Mientras que el gran objetivo del curso se cernirá sobre una Euroliga que ya, en el tercer año de Mirotic y compañía en el club, y tras rozarlo la campaña anterior, toca intentar levantar el tercer título de estas características en la historia del club. Para allanar el camino hacia la Final Four, será imprescindible también una regularidad que apenas le permita tropezar fuera de casa solo en las canchas de equipos como el Anadolu Efes, CSKA de Moscú o el propio Real Madrid.

En resumen, la temporada proyecta grandes logros y nuevos títulos para las arcas culés, pero el Barcelona llega con un preaviso de que no va a ganar cómodamente y que tiene que cerrar los partidos de una manera más solvente para conseguir esas hazañas que se propone, especialmente la de la Euroliga.